miércoles, 19 de diciembre de 2012

LA HUELLA DEL AGUA

Autora
Ana Victoria Mansilla García
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Los habitantes de la tierra utilizan una gran cantidad de agua para beber, cocinar y lavar. Pero utilizan todavía más en la producción de bienes tales como alimentos, papel, prendas de algodón, etc. La huella de Agua es un indicador que se define como el volumen total de agua dulce usado para producir los bienes y servicios producidos por una empresa, o consumidos por un individuo o comunidad. El uso de agua se mide en el volumen de agua consumida, evaporada o contaminada, ya sea por unidad de tiempo para individuos y comunidades, o por unidad de masa para empresas.

El agua es un recurso natural renovable, vital para los guatemaltecos, que a través de años de uso y aprovechamiento, su manejo no ha sido adecuado. Basándonos en la realidad Actual de Guatemala. El país tiene un Caudal hídrico de 93,389 millones de metros cúbicos, aparentemente tenemos gran cantidad de Agua, el problema es ¿Qué estamos haciendo para conservarla?. Más del 62% de nuestra agua dulce está contaminada debido al mal manejo de nuestras aguas residuales. En promedio solo utilizamos el 10% de agua disponible pero no hacemos nada para que las fuentes naturales no se contaminen y no le damos el valor del agua; estamos pagando cuotas extremadamente ridículas que sólo pagan los gatos de mantenimiento de tuberías pero no su valor como recurso.

Este recurso es uno de los temas que debería de poseer MAS RELEVANCIA en la problemática actual del país, debido a las sustancias líquidas o residuos sólidos que se vierten en los lagos o ríos; verter aguas residuales a altas temperaturas en los cuerpos de agua, como ocurre en algunas industrias (procesamiento de alimentos, textiles, cuero, químicos y minería) de energía contaminante, pues el aumento de la temperatura del agua hace que se escape de ésta el oxígeno disuelto e impida que los peces y otra fauna que los habitan pueda respirar.


Ahora existe un nuevo tema de debate ante la crisis del cambio climático, que dentro de muy poco tiempo nuestras guerras serán por el Oro Azul, esto es debido a que sin agua el planeta no puede subsistir. Es momento de recapacitar y ver cómo influir e involucrar a las municipalidades de nuestras áreas tratando de hacer conciencia del tratamiento de agua sobre todo en el áreas domiciliares, sector industrial y el sector agropecuario.

Toda esta problemática está amarrada a la falta de educación y conciencia ambiental en las comunidades, por lo que actualmente se requiere de programas de concientización para poder crear un cambio en esas actitudes y pensamientos adquiridos acerca de los cuerpos de agua. Existiendo así una necesidad de educar a la población en el buen cuidado de nuestro recurso hídrico, para poder dejar de utilizar como una evasión al cambio, el "aspecto cultural" y adquirir mejor una CULTURA DEL USO ADECUADO Y CUIDADO DE NUESTROS RECURSO HÍDRICO. También es necesario llevar tecnologías apropiadas de saneamiento a las áreas rurales, sobre todo exigir a las industrias que le presten la debida importancia al valor del agua y el necesario interés del tratamiento de las mismas en su disposición final.

Todas estas acciones permitirán que nuestra huella como país sea menor, que se contaminen a menor escala nuestros recursos hídricos, que se utilicen racionalmente los mismos y que sobre todo podamos llevar como población una vida más saludable, previniendo enfermedades y desastres por el mal aprovechamiento del “Oro Azul”.
 

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